lunes, 13 de octubre de 2014

The Last Hippie Standing


Cuando empecé este blog nunca pensé que llegaría tan lejos. Hablo en términos de tiempo, no de exposición ni nada parecido. Este verano soplé cuatro velas. En este tiempo me he mudado de ciudad, he cambiado de trabajo, de pareja y de casa varias veces. Soy más viejo y más gruñón también. Aunque el ritmo de posts ha bajado sensiblemente, intento que haya un mínimo de dos o tres contenidos mensuales que tengan algo de interés y no sean rebotes de otros sitios. Si algo quiero por encima de todo es tratar de ofrecer contenido poco manido. Seguramente no lo consiga, pero lo intento. Esa y no otra es la obsesión para la mayoría de gente que escribimos para nosotros, lo cual tiene sus ventajas: ahorrarnos titulares con cebo y visualizar el contador de visitas con los ojos de un niño son sólo dos de ellas. A pesar de que es uno mismo el que se marca los tiempos, hay días en los que me siento agotado y las ganas de mandarlo todo al cubo de basura son tentadoras.

Las cosa es que hasta día de hoy la entrada con más visitas, con diferencia, sigue siendo una que publiqué durante los primeros meses sobre el Goa trance. Es esta. Mucho tendrá que ver la indexación que Google hace. En ese post inserté al final este documental que hoy rescato. No ha estado disponible durante mucho tiempo (no ha habido mes en que no reciba un email preguntando por él). Hace unas semanas alguien lo volvió a colgar así que aprovechen y véanlo mientras se pueda. No hay subtítulos y está evidentemente en inglés, pero menos da una piedra.



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