viernes, 4 de mayo de 2012

CD Mix vs. Podcast


Hace poco, en una de esas acaloradas conversaciones de bar que tanto nos gustan a los que vivimos en Madrid, sacamos unos cuantos tertulianos de pacotilla a pasear el tema de los cd mixes. La heroicidad de los cd mixes, diría. Desde que las conexiones ADSL han entrado en cada una de nuestras casas, tener sesiones enlatadas se ha convertido en algo excesivamente fácil, con lo cual, publicar un cd mezclado es un suicidio comercial. A la pesadilla de pagar al mezclador, conseguir los derechos de cada una de las canciones a incluir (eso si se puede) y editarlo de forma rápida para que las novedades mantengan ese punto de rabia relacionada con la actualidad, ahora hay que sumarle la competencia visible que portales, foros y grupos de noticias ofrecen. Por no hablar de los p2p, donde la circulación es fluida desde algunos lustros atrás.

Mi opinión al respecto es de lo más confusa. Para alguien que coleccionaba casetes en sus primeros años de raves, clubes de techno o salidas nocturnas, más tarde criado comprando prácticamente todos los volumenes de DJ Kicks, X-Mix y ya unos años más tarde los Fabric, no es fácil hacer un veredicto claro sobre el tema. Para ser justos, debería remontarme más allá en el tiempo y cavar en donde más duele. Aún conservo creo en algún polvoriento cajón mis primeras cintas y vinilos de Max Mix o Máquina Total, proyectos pioneros en una España que todavía se estaba sacudiendo las pulgas de los newromantics para entrar de lleno en el italodisco, también (mal) llamado spaghettidisco. El primer mix grabado en España data de 1984 y va, cómo no, mezclado por el pionero Mike Platinas.


Es cierto que acceder a podcasts se ha convertido ya en algo hasta monótono, el cual sólo depende del tiempo que tengas disponible para dedicarle o el que tus filtros te preseleccionen. Si uno lo piensa bien, necesita un día entero a la semana para escuchar todo el material publicado esa misma semana: Clubbingspain, Little White Earbuds, Fact, NPR, Concepto Radio y otras decenas de plataformas nos inflan a música periódicamente. Desde este blog también se contribuye a la maraña. En ningún caso voy a poner en duda que es mejor tener el acceso a no tenerlo. Lo que sí me pregunto es...

¿Disponemos de tanto tiempo para escuchar tanta música? ¿Funcionaban realmente los cd-mix como filtro final para el consumidor? 

A la primera pregunta es casi obligado responder NO. A la segunda, las dudas me corroen. Ciertamente, algunos de los títulos publicados en CD rozaban la excelencia. Ahí van 5 Cd ejemplarizantes. Me atrevería a decir en favor de los 5 que no gozan de retoque digital alguno, ahora un estándar en la industria.

- Laurent Garnier: X-Mix 2, Destination Planet Dream. 1994: el primer poso de techno en España pasa de la rave al club, del bakalao al techno. Coincidiendo con la primera visita de Garnier a España se edita este fabuloso mix de mezclas largas y espaciales que sintetiza lo mejor del francés. Un homenaje a Detroit hecho por un blanco.

- DJ/Rupture: Gold Teeth Thief. Una experiencia supersónica que te abre la mente como un melón. Educativo y esquemáticamente ejemplar, es un mix que esconde una obra de arte en cada rincón de su compleja estructura, encajando golpes a ritmo de breakcore, folk árabe, glitches, hip-hop o ragga. Esencial para entender muchas cosas.

- Dave Clarke: X-Mix 7, ElectroBoogie. Un mix que marcó una era. Cuando el techno fue absorbido y echado en masa al foso como el que echa comida a los perros, Clarke respondió. Con una técnica suprema -deudora del hip-hop norteamericano, dejó una obra magna para el recuerdo. Un mix que rompe cánones estrictos y ceñidos y amplia el campo de batalla hacia el electro y los vocoders, utilizando técnicas callejeras del hip-hop de los años 80 (scratch, spin-back, etc) y las aplica a la pista del club.


- Jeff Mills: Live At The Liquid Room. Uno de los motivos por los cuales Mills es grande. Furia y velocidad, sensación de peligro, vaciado mental, vértigo, futurismo y tensión. Si preguntas a la parroquia techno te dirán que es el mejor mix jamás grabado. 16 años después sigue sin haber nada igual en el mundo.

- Herbert: Globus Mix Vol 5, Letsmakeallmistakes. Otro paso adelante en la cadena evolutiva del mix enlatado. Contracultura. O como hacer un mix sin saber mezclar y sin ser dj, algo que hoy es el pan de nuestros días. Herbert era un genio.

¿De cuantos podcasts nos acordamos? Podemos sustituir el sello por la página web, podemos escucharlo a calidad internet (casi nunca superior a 192kbps), pero la falta de referencias visuales no ayuda. De acuerdo: estoy haciendo trampas. Cuando el CD-Mix campaba a sus anchas, la música electrónica empezaba a correr por nuestras venas.

A pesar de todo, larga vida al podcast online. Que eso nunca suponga la muerte del cd mix depende del acierto de los sellos eligiendo y que las correas de transmisión al público funcionen.