miércoles, 8 de febrero de 2012

Rescate (y reflexión): Syntheme - Lasers 'N' Shit


Una de las constantes vitales de internet es la inmediatez. Los discos salen, se nos machaca a información durante las primeras semanas, leemos, escuchamos -escuchamos mal, rápido y sin pausa para la digestión-, bajamos, o no. Algunos hasta compramos. Pasados unos días la secuencia se repite con otro disco (esto sí que es chulo, bla, bla; es mejor que el otro...) y rápidamente nos vemos inmersos en un bucle de tamaño sideral que nos invita a olvidarnos de las cosas. Hay tanto en la red que ni los filtros personales nos sirven ya. Y van pasando las semanas.


Y es que vivimos en una vorágine informativa descomunal. En la búsqueda siempre de lo último, los mp3, 12 pulgadas, WAV, singles o LP's rápidamente se desacomodan de la carpeta o estantería de novedades, para coger polvo en la parte baja del mueble, desatendidos o apartados de la vista. Solo unos pocos elegidos sobreviven; otros, injustamente bajan a la parte no accesible. Y de ahí cuesta sacarlos ya. Los blogs somos en parte culpa de ese afán devorador que condena un buen disco al ostracismo. Parece haber siempre en la red una carrera que nos acerca al abismo de la novedad: quedarse atrás puede ser fatal para nuestros lectores u oyentes, pensamos. Pero hay una cosa que queda meridianamente clara; o publicas o los demás te devoran. Pasa con todo. Ayer, tras una charla larga y tendida con un buen amigo nos preguntábamos algunas de estas cosas de las cuales no nos podemos sentir responsables pero que están pasando desde hace ya años. Muy deprisa, nuestra forma de consumir la música cambiado. Tan rápido que ni nos hemos parado a pensarlo.



Total, que con la charla todavía fresca en la mente, hoy me propuse no colgar algo nuevo. De ahora en adelante y de vez en cuando, intentaré rescatar discos que se quedan colgados pero merecen la pena. Ese era uno de los propósitos de este blog cuando arrancó. El primero será este "Lasers 'N' Shit" del inglés Syntheme. Johhny Hawk publicó hace tan solo dos años (parece ya una eternidad, joder) un tratado oscuro y obsesivo de acid, techno marciano, bleeps y algún ronroneo con la música disco de inspiración sintética. Originalmente presentado como un doble maxi, no hay en los veinte cortes del CD parte desaprovechable.



Con el freakismo característico que abandera el imprint Planet Mu y con el que se ha labrado admiración máxima, Hawk desarrolla basslines de 303 como el que pinta y colorea un dibujo. Montadas una encima de la otra, se consigue un aroma a techno de pista sin tener para nada ese objetivo. 

Ahora hagan la prueba. Rescaten su cd, vinilo o mp3 y escúchenlo. Verán como sigue funcionando. Y sí, el tiempo seguirá transcurriendo veloz. Tan rápido que incluso al creador de este disco se le olvidó renovar su dominio de internet: http://j-hok.com/