miércoles, 16 de marzo de 2011

Perrey, Kingsley y Henry



"El sonido contemporáneo digital es muy realista, pero también muy impersonal, no es una palabra sino un átomo, casi virtual. Las palabras juntas se convierten en frases. Estas frases combinan por mí". Pierre Henry.

Me veo incapaz de recordar en qué año descubrí a Jean Jacques Perrey (Francia, 1929) y a Gershon Kingsley (Alemania, 1922). Sí retengo el disco que me embocó los primeros acordes de una canción que se instaló de inmediato en mis sesiones y a la que acudo con cierta regularidad si la ocasión acompaña (su extremado tono sicodélico no la convierte en idónea muchas veces). Ese Psyche Rock tuvo un efecto inmediato dentro de mí. También en Matt Groening, que la escogió como sintonía principal de su aclamada serie Futurama.



Pierre Henry compuso Psyche Rock al cincuenta por cien (a petición de Maurice Béjart) con el difunto Michel Colombiercanción incluída en uno de su más reconocidos trabajos, Messe pour le temps présent (1967), obra revolucionaria en su momento y considerada una de las más altas cumbres en la música concreta tanto por las ideas que plantea como por la expresividad y clarividencia finales que expone, con accesibilidad total incluso para oyentes no acostumbrados, lo cual es uno de los principales problemas a los que se enfrenta el público más convencional a la hora de abordar músicas habitualmente consideradas sesudas. Teen Tonic o Jericho Jerk siguen también en mi corteza esperando noticias mejores desde algún rincón. Pero, aunque Henry parezca muchos años después un avanzado a su tiempo, su arranque fue de lo más tradicional, estudiando en el conservatorio de París. Cuando se dio cuenta de que la doctrina recia mandaba sobre el talento, Henry escapó del grupo que él mismo había fundado, el mítico Groupe de Recherches Musicales, montó su propio estudio e intentó proseguir con su carrera, algo que todos los que amamos su música agradecemos enormemente ya que le permitió usar su libertad creativa sin decálogos que le bloquearan. Todo eso era justo lo que representaba Pierre Schaeffer, también fundador del GRM, pero mucho más cercano a la teoría rectangular de aula (el libro "Tratado sobre los objetos musicales" sintetiza sus intenciones) que a la música entendida como un concepto artístico libre, cuadriculado siempre en las formas aún obteniendo excelentes resultados. El autor de "Tratado sobre los objetos musicales", fue también importantísimo en el devenir de la música electroacústica: especialmente recomendables son sus trabajos Symphonnie pour un homme seul (1950) y, especialmente Etude aux Chemins de fer (1948), considerada una pieza esencial por los expertos en la materia (yo no me lo considero).


Pierre Henry chez lui cargado por Pierre-Henry-compositeur

Si Messe pour le temps présent es su obra en mi caso -y en el de la mayoría, me atrevo a decir- más apreciada (hay una reedición en cd bastante accesible a día de hoy), no está de más saber que Henry, desde mediados de los años cincuenta, ha publicado unos 70 y algo álbumes acercándose también a géneros más populares como el techno -concreto, claro- (8.0, 2007), más cerrados como la religiosa (Apocalypse de Jean, tres volúmenes esparcidos en varios años a partir de 1967), o la poesía experimental de l'Occident est bleu, 1958). Si algún día paro de bailar, espero tener todo el tiempo que se requiere para escuchar con mucha más profundidad a Pierre Henry. Para entonces quizá ya no queden tiendas donde comprar su música. Espero que no sea así.



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