viernes, 4 de febrero de 2011

The Times - Manchester (1990)


Hay melodías que sin saber muy bien el motivo te acompañan toda tu vida. Los sentimientos pueden ser como los espárragos, de calibre múltiple: el recuerdo de una situación llevada al límite, una noche de verano bajo la luna, fuertes transtornos de pareja o quizá solo un estribillo que te levante el ánimo mientras tomas el primer café. El caso es que esta canción lleva conmigo desde que la escuché por primera vez, allá por 1992-1993. Fue en un club. El pinchadiscos la empalmó con una base housera de la época: sigiloso, me aparte de la pista para así conseguir retener la melodía de la parte final. Era Ed Ball cantando lo que entonces me pareció la melodía de mi vida. Pasaron unos cuantos años hasta que pude acceder a ella tras varios ridículos en tiendas de discos. Gracias al acceso ilimitado a internet (el ADSL 256, ojalá por aquel entonces hubiera existido algo parecido a Shazam) descubrí al autor y me hice con mi copia en el mercado de segunda mano. Fue tras unos años observando las oscilaciones de oferta y demanda, allá por el año 2001, cuando pagué setenta euros por un doce pulgadas a un chico inglés via Ebay. Hoy en día, la devaluación alocada de los formatos físicos ha hecho que esa misma copia -acetato sin rasguños, funda y portada en perfecto estado- se pueda adquirir por un precio sensiblemente inferior.



Edward Ball fue maltratado intelectualmente por sus fans cuando en 1989 publicó "Manchester", un documentado e insigne himno del acid-house externo al acid-house (ni rastro de 303), incluido más tarde en el disco de nombre autoparódico E for Edward (juego de palabras con la E de éxtasis y su nombre de pila) que supuso la ruptura gran parte de su público de corte clásico o talibanista, más acostumbrado al pop de calado mod de Pop Goes Art! (1982) o el considerado álbum de culto This Is London (1983), que a la cultura rave que para ese año estaba en boca cualquier bípedo británico que se preciara.

Toda una oda al pop sintético cercana a New Order con un goteo de nombres que van desfilando estrofa a estrofa: ilustres ciudadanos mancunianos (Tony Wilson), músicos adorados por el mundo entero (el díscolo Morrissey, el grupo del momento, Stone Roses, los sudorosos Happy Mondays o el combo ravero 808 State), futbolistas heroicos de los Citizens (Rodney Marsh) e incluso un popular showman tabernero (Jase the Ace). Cultura pop con trasfondo rave. Una frase resume el espíritu hedonista a la par que revolucionario del virus acid house, y está aquí dentro: "Everybody starts shouting "HANG THE DJ" so he puts on STATE 808 instead".

1 comentario:

  1. http://www.youtube.com/watch?v=yWg1SUJZGf4&feature=related

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