lunes, 27 de diciembre de 2010

N.O.I.A. - Stranger In A Strange Land (1983)


No soy un entusiasta declarado del italo, pero sí reconozco haber caído en sus redes en algún momento  deslumbrado por tan vasto catálogo de producciones y oscurezas, a menudo arrimadas descaradamente al maintream. Una sensación cercana a lo inabarcable, semejante a las heridas resultantes al hurgar profundo en el soul o cavar en las raíces de la cálida psicodélica californiana: sabes perfectamente que ni en tres vidas podrías retener tantísimas referencias cruzadas y desperdigadas por un sinfín de rincones de la geografía y ramificadas en subgéneros de metamorfósis ilimitada. Si abarcase esas vidas y pudiera dar caza a un solo género, lo más lógico es que los dolores de cabeza me perseguieran el resto de mis días. No creo que nadie fuera capaz de vivir con esa tortura.



Hablando solo en términos de relevancia, N.O.I.A. escribieron sus primeras y brillantes páginas con la composición original del megahit del grupo fantasma Klein & MBO Dirty Talk, un track de enorme fama que influyó de manera decisiva tanto en las producciones garage neoyorkinas como en las de sus hermanos houseros de Chicago y que tantas versiones, edits, remixes y reprensados legales e ilegales genera anualmente.



Retengo en la corteza cerebral mi primera aproximación al universo sintético de N.O.I.A. Fue con un recopilatorio de rarezas que adquirí en una liquidación de una tienda recién llegado a la ciudad en la que resido actualmente. Lo primero que me llamó la atención fue esa base rítmica tan new beat, con Take One retumbando en el subconsciente. No es casualidad el remix de Franz & Shape incluído en el compilación Confused Disco como tampoco es cosa del azar que Esartz Audio fuera el sello que editó ese recopilatorio.

Cruzando el pop y la música disco por el engranaje central, el italo formará parte de las sesiones de deejays de techno y house -creo- eternamente, aunque el olvido de los sellos y su formato limitado (por mucho que nos guste a los vinilistas, algunos estilos musicales están siendo incomprensiblemente excluídos de las reediciones y recopilatorios) parece que le condenen al ostracismo a pesar del revivalismo nórdico de esta última década, que, en manos de Sally Shapiro, Skatebard, Annie e incluso Studio o Lindstrom, han recolocado en el mapa al italo con un buen puñado de matices interesantes y novedosos. Éste 12" aguantará entre esos selectos tracks durante largo tiempo, quizá eternamente, lo que muy probablemente le convierta en un 'extraño en tierra extraña'.

Descarga
N.O.I.A. - Stranger In A Strange Land (Club Mix)

Enlaces
www.noiamusic.com

martes, 21 de diciembre de 2010

[Descarga] Grobas - What's That (Smoka Slo-Mo re-edit)


Meses atrás colgamos un edit de Ivan Smoka que por lo visto tuvo bastante éxito entre los lectores del blog. Bien, llegado este punto descubriremos otra faceta del DJ madrileño, ahora más centrado en el disco de cadencia lenta y detallista cercano a gente como Peter Visti, Ray Mang, Low Motion Disco o el  inglés instalado en las Islas Canarias Ilya Santana. El coruñés Grobas tampoco necesita presentación a estas alturas. Pasemos pues a la acción:


Preescucha
 Dj Grobas - What´s That (Smoka Slow Motion ReEdit) by Ivan Smoka


Descarga (320 kbps, 17.35mb)
Grobas: What's That (Ivan Smoka Slo Mo re-edit)

sábado, 18 de diciembre de 2010

El making of de Bummed de Happy Mondays


Documental educativo de Granada TV fechado en 1989 acerca del negocio musical, usando Bummed de Happy Mondays como ejemplo.





Vía Test Pressing.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Jordi Valls & Psychic TV: Catalan (1983)


"Una noche, a altas horas de la madrugada, visité el estudio donde Psychic TV estaban grabando Dream Less Sweet. Había un track de música que no tenía aún letra. Genesis estaba muy exhausto y me preguntó si yo podía escribir cualquier cosa; escribí en dos minutos la letra de Catalan, iba acerca de mi experiencia en un accidente automovilístico. Enseguida grabamos, una sola toma, mi voz encima de la música. No sabemos qué hicimos realmente con la grabación, pero varias semanas después, TVE nos invitó a filmar una especie de recreación onírica de mi accidente automovilístico inspirada en esta canción, dirigido por el cineasta inglés Derek Jarman en Cadaqués, con el mismo auto del accidente, ocurrido solo dos años atrás. Localizamos el carro en un desguace: todavía conservaba rastros de sangre en su interior."

Jordi Valls, 1983.



Enlaces
Descárgate el vídeo (AVI,63MB)
Entrevista con Jordi Valls



miércoles, 15 de diciembre de 2010

Top 2010: 15 elepés


Los quince discos favoritos del blog sin orden, aunque a decir verdad, junto al nuevo material de The Roots -son unos cuantos los discos imprescindibles ya en su casillero-, Cosmogramma es lo que más me ha impactado estos doce meses. Imposible (d)escribir sobre a qué suena con la precisión adecuada. La complejidad de sus arreglos, producción e ideas entran con cartabón de cristal y escuadra de papel, con la misma pasión que se siente cuando uno se inmiscuye en el mundo de Ornette Coleman, J Dilla o Pharoah Sanders. ¿Una obra maestra? Dejemos que el tiempo aplaque las ansias por colocar alguna cosa en el Olimpo y busquemos una perspectiva justa. También destacables son las nuevas estocadas de los enfants terribles Hebden y Dear, el ataque clon de Twin Shadow o la hipérbole hip-hop de Kanye West que seguramente se lleve la gloria en el noventa por cien de las publicaciones. Se han quedado fuera por los pelos Darkstar, Scuba, Caribou, Actress y Oneohtrix Point Never.

Varios: Cold Waves and Minimal Electronics (Angular). 2010 también será recordado por el enésimo comeback de la ahora llamada 'cold wave'. No sé cuántos recopilatorios habrán salido en 10 años, pero de todos ellos éste podrá aguantar el tirón un largo tiempo. Eso será hasta el próximo retorno de la cold wave, claro.


Flying Lotus
Flying Lotus: Cosmogramma (Warp). Tras el aclamado Los Angeles, el sobrino de Coltrane se embarcó en una cruzada de muchos más quilates. Condensación inclasificable de géneros -jazz (free), hiphop mutante, dubstep orquestral, sonidos 8-bit, IDM destartalada- y de resultado asombroso que no deja dudas al respecto: el chorro creativo de este chico acaba de proyectar sus primeros hologramas hacia un futuro con los horizontes más impenetrables y vastos que uno conoce. Larga vida a Fly Lotus.


Matthew Dear: Black City (Ghostly Int.). Tercer disco de estudio y tercer salto adelante del visionario canadiense. El mal rollo de la ciudad visto desde las entrañas de un músico de techno cada vez más cercano a Bowie, a Eno, al Berlín after-punk y más lejos de aquellos días de techno psicotrópico de Audion. You Put a Spell On Me es new beat, también hay fríos ecos a Defunkt, autopistas metronómicas hacia Kraftwerk y cierto olorcillo al tabaco cabaretero de Grace Jones.


Four Tet
Four Tet: There Is Love In You (Domino). Kieran Hebden en la cúspide. Cada disco adelanta al anterior y añade agradables sorpresas: aquí las voces funcionan como un todo indivisible, como sintetizadores extra en el amalgama de las composiciones. Sin rechistar ni levantar la voz demasiado se ha colocado al lado de los más grandes con Caribou pisándole los talones. Richard D. James haría bien en empezar a sacar ese material que tiene archivado.


Twin Shadow: Forget (4AD). Un novato haciendo pop en sello históricamente triste. Entre frescos guiños a ChameleonsDuran Duran, The Smiths y otros estetas eighties, George Lewis Jr. se saca de la chistera una enorme cantidad de melodías de cadencia melancólica, llenas de emoción, de tempo cambiante (enorme producción) y radiante de recursos.  Tanto en la euforia como en la depresión, no veo demasiada nostalgia en Forget.

Brian Eno
Brian Eno: Small Craft on a Milk Sea (Warp). A pesar de los palos que le están dando, este proyecto -estéticamente en lo más alto- lanzó recelos desde los mismos lugares de siempre. Las piezas más ambient atrapan como nanas a la luna llena. Sus partes más rabiosas destilan mala leche y recuerdan tiempos pasados. El mejor material de Eno en lustros se postula como un producto de acabado único en estos días.


Bruce Haack: Farad, Vocoder Music (Stones Throw). Al fin. Uno de los nombres más injustamente olvidados de la electrónica popular es dignificado justo a tiempo. Escuchar al Farad tan fresco tantos y tantos años después es parecido a aspirar aire fresco de las montañas.

Virgo
Virgo: Virgo (Rush Hour). Si el house alguna vez tuvo sentido es por discos como éste. Reedición justa y necesaria de uno de los escasos álbumes rescatables al 100% del house norteamericano. Ahora se impone reeditar a Armando.


Shed: The Traveller (Ostgut Ton). René Pawlowitz no es nuevo en esto. Tras muchos maxis y un LP semi-fallido ha arrasado en media Europa con este Viajero y de paso se ha ventilado la corriente minimal que ha estado taladrando en exceso la noche de medio mundo. Tal y como leí en algún rincón de internet: esto es "techno de cuerda y atmósfera cero".


The Roots: Hoy I Got Over (Def Jam). ¿El grupo de rap más rockero de la historia? ¿El grupo de rock más rapero de la historia? El mejor rap y el mejor rock, las mejores colaboraciones, las grandes composiciones, ejecución magistral de una hoja de estilo que no por repetirse va a cansarme. Hip hop adulto y sedoso, música pluscuanperfecta.

El Guincho

El Guincho: Pop Negro (Young Turks). Reválida ambiciosa y sin parangón en el pop español, Pablo Díaz-Reixa rescata las producciones más mellow de los años dorados del AOR, con Neil Rodgers a la cabeza, relanzando por completo su carrera. Nadie puede ya encasillar a El Guincho. Brillante.


Onmutu Mechanics: Nocturne (Echocord). "Out of clutter, find simplicity, from discord, in the middle of difficulty lies opportunity". Esta frase de Albert Einstein, citada en las notas interiores resume más o menos el concepto del disco, entre el Basic Channel menos uptempo, y las densas nebulosas de Burial se encuentra un halo de luz con nombre de hombre: Arne Weinberg.


Kanye West
Kanye West: My Beautiful Twisted Dark Fantasy (Roc-A-Fella). Sigo pensando que el techo de Late Registration está a demasiada altura como para dar un simple salto y alcanzarlo con las yemas de los dedos, sin embargo esto es puro Kanye: una nueva y gloriosa elección de samplers, estructuras rítmicas y melódicas cada vez más enrevesadas y un ego que crece al ritmo de nuestro paro nos aseguran artista para años.


Shackleton: Fabric 55 (Fabric). Responsable siempre de las atmósferas más enrarecidas, de los interludios más tóxicos y de los ritmos menos acomodados de cuantos circulan por los clubs ingleses, Sam Shackleton acojona a sus fans de nuevo con un disco (sí, hay muchas piezas nuevas) en forma de sesión casi igual de bueno que aquél Three EP's en Perlon.
Peter Gordon




Peter Gordon & Love Of Life Orchestra: s/t (DFA). DFA abre el sarcófago pero en lugar de encontrarse una momia aparece el tesoro mejor guardado de la avant-garde americana. Imprescindible antología del alumno aventajado de Terry Riley, con versiones nuevas, sonido amplificado debidamente y un montonazo de nombres familiares en los créditos de esta orquesta disco inigualable.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Top 2010: 15 maxis


La cosecha 2010 confirma por encima de todo que la música disco se ha instalado hasta en España, que el dubstep está cogiendo caminos más iluminados y cobijando a autores con mucho que decir (¿post-dubstep?), que Four Tet crece sin control y que sigue teniendo sentido montar un sello. Aquí entran maxis dobles, reediciones y cositas que abarcan estilos múltiples: desde la frescura de los recién llegados James BlakeErdbeerschnitzel pasando por las confirmaciones de Black Van o Space Dimension Controller, reediciones como la de Wolfgang Voigt hasta llegar a inéditos de fallecidos de los que hablamos no hace mucho por aquí  (Ron Hardy) que además certifican el excelente oído que reina en las oficinas de Rush Hour, suyas son muchas de las más grandes dianas de este buen año. Las otras van hacia el headquarters de R&S: excelente rescate de un sello que nunca debió haberse ido. Esta es la lista de mis favoritos del año sin ningún orden de preferencia.



- Wolfgang Voigt: Freiland Geduld Remix (Profan), (foto 1). Reedición del año sin titubeos. Pianos cacofónicos deconstructivistas de clara escuela alemana. DJ Koze nos regala su mejor remix en años.

- James Blake: Klavierwerke EP (R&S). Roni Size estaría orgulloso: estas New Forms convierten a Blake en el personaje a tener más en cuenta en este próximo 2011.



- Erdbeerschnitzel: To An End (Mirau). Pelotazo inesperado. Un arrebatador remix de Tuff City Kids tiene la culpa de que esto asome por la puerta.


- Jimmy Bazzouka: Edits Vol.2 (Tigersushi). Compra obligada para fans de Joakim. El francés despacha con gran eclecticismo tres edits entre el rock gótico y el soft-pop que vencen fantasmas pasados.

- Delia Gonzalez & Gavin Russom: Track Five (DFA), (foto 2). Grabado en las sesiones de su primer disco, este excelso Track Five es lo máximo a lo que el techno puede acercarse al kraut. El remix de Ame es de 10.

- KZA: Le Troublant Acid (Endless Flight). A veces con las prisas de hacer las listas a finales de noviembre puede ocurrir que cosas como esta se queden fuera (se publica el 13-D). Hit deephousero montado sobre un sampler vocal del actor Jan Pierre Castaldi con una b-side que debería ser a-side también.

- Hannunelauri: Super Monkey (Relish), (foto 3). Otros a tener muy en cuenta para 2011. Su suave y detallista house con reminiscencias a New Order me ha dejado una profunda huella: sigo pinchándolo tras 7 meses, vamos.


- Bubble Club: Violet Morning Moon (Bubble Club) El single del verano, tanto por calidad como por las ganas de saltar al agua que produce. Eric Duncan es un valor seguro incluso en tareas baleáricas.

- Space Dimension Controller: Temporary Thrillz -2x12"- (R&S). The Love Quadrant (2009) fue un serio aviso para navegantes. Este doble supera su prometedor arranque y planta a sus autores en la lista de "ones to watch".


- Oni Ayhun: OAR004 (Oni Ayhun Records), (foto 4). Melódicamente ejemplar, esta suave pieza con un pie en Detroit y otro en casa de Kieran Hebden, es la confirmación perfecta tras la maravillosa referencia 3 del sello de El Cuchillo. Sobresaliente.

- Ron Hardy & Gene Hunt: Throwback 87 (Rush Hour). Ya hablé mucho y claro de Hardy en este blog. Rush Hour plancha con delicadeza -flyer de la época- tres tracks que se quedaron perdidos en los baúles. Respeto máximo.

- Flying Lotus: Pattern & Grid World (Warp). Alargar dignamente Cosmogramma era tarea complicada. Pattern Grid expande el universo de manera menos agreste que su predecesor pero sin restar fuerza e intensidad.

- Black Van: Moments Of Excellence (Permanent Vacation), (foto 5). El maxi house con más tablas, más comunicativo y comunionista del año. Dos canciones como dos soles para más gloria de Permanent Vacation.

- Four Tet & Mala: Nothing To See / Don't Let Me Go (Soul Jazz), (foto 6). Parecía Kieran Hebden saciado tras su excelente elepé. Pues no: Nothing To See es más single que Love Cry y Sing juntas.

- Joy Orbison: The Shrew Would Have Cushioned The Blow (Aus Music). Tras el archiconocido Hyph Mngo llega otra crujiente tapita de funky dubstep, bass y minimalismo radical en el cada vez mejor sello Aus. 


viernes, 10 de diciembre de 2010

Plastikman: esto es Historia


Agradecimientos: "Plastikman: esto es Historia" es una entrevista de Marta Hurtado de Mendoza para Vanidad (número dic. 2010 - ene. 2011). www.vanidad.es. Fotografías de Antonio Mingot para Vanidad.

Una conversación histórica con uno de los nombres más importantes y decisivos de la electrónica. Detroit, fiestas en hangares, 20 años de música, bailarines que se mueven como si fueran de plástico. Y una lección: los amantes de la electrónica son personas únicas y especiales.

Richie Hawtin tiene dos dones. Es un genio de la música electrónica y de la tecnología. La importancia y la trascendencia de lo que él hace no se puede explicar con palabras. Pero él lo hace. Así que es justo y necesario otorgarle un gran don que englobe los anteriores y los que, seguramente, están por conocer. El de la comunicación. Richie Hawtin comunica a través de la electrónica y a través de sus máquinas un mensaje tan importante como simple: que la música es una de las cosas más importantes de la vida.De ahí, se desgranan mil y un detalles vitales: inspiración, creatividad, personalidad; encontrar en la música sentido a lo que uno es y a lo que quiere hacer. Richie Hawtin es uno de los artistas de techno más importantes, masivos y decisivos pero es, también, Plastikman. El que ha sido considerado su alter ego más oscuro y responsable de sus creaciones musicales más raras y underground es una parte indisoluble de su personalidad y la que le ha impulsado a hacer algo que nadie había hecho en la electrónica antes: recopilar 20 años de música en “Arkives”, una compilación faraónica de los álbumes de Plastikman, de imágenes, de recuerdos. Esto es Historia. No sólo lo que ha hecho Richie Hawtin, también esta entrevista. Como el gran comunicador que es, Richie sujeta las palabras importantes que van saliendo en la conversación y las repite cuando es necesario. Los tatuajes de sus brazos se mueven desvaídos bajo ropa de color negro, recordando que hay historias increíbles por todo su cuerpo. Esto es Historia.

Hace unos años, durante una entrevista previa a una sesión en Macumba, me dijiste muy convencido que hacer directos como Plastikman era algo que no creías que fuera a suceder. Decías que se parecería mucho a un concierto de pop, que la gente esperaría que sonasen los hits... y que eso no te gustaba.Y aquí estamos... ¡Con las canciones famosas! [Risas]
Estuve de gira el año pasado y actué en muchos festivales. Cada noche, veía los conciertos de rock, hip hop, pop, entre el público y pensaba que faltaba algo; que si yo hiciera algo así, sería... diferente. Tomaba notas en mi iPhone de cosas que se me ocurrían e, incluso, hacía setlists imaginarios del orden en que yo tocaría mis canciones de Plastikman. Una nocle le dije al artista visual que va de gira conmigo: “Me parece que es un buen momento para hacer un tour como Plastikman”. Y flipó [Risas]. En Plastikman las cosas suelen ser así: suceden cuando tienen una razón para suceder. Así fue cómo empezó Plastikman, realmente; en 1993 ningún artista electrónico editaba discos, solo mixes y compilaciones. Los conciertos de Plastikman en 2010 han sido mi forma de llevar la electrónica al nivel de un show de pop, pero manteniendo su espíritu underground. Mis canciones son muy conocidas, no hay casi partes de voz, a mí no se me ve... Es bastante intenso. Y eso es justo lo que echaba de menos en otros directos de electrónica: eran cool, tenían groove, se podía bailar... Pero no eran una... experiencia. Y eso es lo que son los de Plastikman: otra forma de expandir la oscuridad entre miles de personas.


¿Es difícil compilar 20 años de música? ¿O es emotivo? 
No es difícil. Es bonito y muy emotivo. Una parte de ti descubre material, tanto sonoro como gráfico, que ni siquiera recordaba. Otra parte empieza a rememorar historias y más historias... Escuché todas las grabaciones, leí mis notas... Y recordé. Fue genial. No es solo viajar atrás en mis recuerdos, me ha permitido dar un paso gigante en mi presente y saber quién soy y en qué punto estoy en 2010. Tú que eres española sabes cómo ha crecido mi popularidad allí como Richie Hawtin y cómo mucha gente sigue mis actuaciones por los clubes. Lo que muchos no saben o sabían es que Richie es también Plastikman, indisolublemente; y ahora lo pueden conocer. También es el momento para los fans de siempre de hacer este viaje conmigo: escuchar todos los álbumes, descubrir material nunca publicado y sentir la historia completa. Pero lo que más me emociona es pensar que cuando todos -los fans nuevos y los antiguos- escuchen mis Arkives, estarán todos en el mismo punto. Es excitante. Y eso me hace pensar en el siguiente paso: un nuevo álbum con un mismo punto de salida para todos. Me imagino descubrir a Plastikman ahora y poder escuchar todo de un tirón y me parece súper emocionante. Es lo que me gustaría que todo el mundo sintiera. Que empezaran poniendo “Sheet One”, y luego “Musik”, y luego “Recycled Plastik”, y así hasta el final y que lo siguiente que digan es: ¡Joder! [Risas]. Y que piensen: “Ahora sé quién es Richie Hawtin”.



Eso pasará con gente muy joven y es genial. Pero me hace pensar en los adultos que han vivido la evolución de Plastikman, álbum a álbum. ¿No crees que la música electrónica tiende a expulsar de los clubes al público más mayor? En una sesión de techno es raro ver a adultos. Y los que siguen allí terminan pareciendo tíos raros... ¿Qué opinas? 
Creo que sí pasa y que, a la vez, depende de la ciudad. El único país que es diferente es Alemania. En un club de Berlín se mezcla gente de 16 años con veinteañeros, treintañeros... y hasta sexagenarios. Pero es porque la relación con la música electrónica allí es profunda, real y larga. En otras ciudades no pasa así. La gente llega a una edad y por su trabajo, su vida y su familia pierde la conexión con las cosas que eran importantes cuando era más joven. Por eso, recordar el pasado es bueno. Quizá alguien que escuche mis Arkives se acuerde de cuando iba a clubes y lo bien que lo pasaba y quiera recuperar esa energía tan positiva. Viajar de nuevo. 

Me encanta que los artistas de electrónica utiliceis la palabra “viaje”. 
Es que un viaje es justo lo que yo siento que hago con cada álbum y con cada sesión. Hay quien me ha preguntado si he hecho esta recopilación porque los artistas de rock lo hacen... Por Dios, no. Lo hago porque creo que es importante mostrar que la música que tú amas ha estado existiendo, creciendo y cambiando durante mucho tiempo. En mi caso, veinte años. “Arkives” demuestra lo lejos que la música electrónica ha llegado. Algo que empezó como una fuerza muy, muy pequeña ha crecido, se ha extendido por todo el mundo y sigue teniendo una energía muy pura. La gente que escucha y ama la electrónica es diferente y muy especial. Espero que también sirva para demostrar su fuerza, realidad e importancia a los que siguen sin creer que es “música”.

Espero que también sirva para demostrar su fuerza, realidad e importancia a los que siguen sin creer que es “música”.
Todas esas personas que no se toman en serio la electrónica, que se niegan a ver su integridad y el trabajo continuado y esforzado de sus artistas, aquí tienen una pequeña muestra de dos décadas. A la vez, me gustaría que resultara inspirador y que dé ganas de hacer nuevas cosas. Una de mis grandes misiones es hacer bailar, pero también me gusta pensar que ayudo a encontrar el camino. Que mi música provoca ganas de crear, en definitiva. Gran parte de mis mejores ideas las he tenido en sesiones, la verdad. La música electrónica te conecta especialmente con tu lado más emocional y te da libertad para descubrir más cosas sobre ti mismo. Cuando eres joven escuchas música con la que te identificas, sobre todo con los versos. Música que te hace sentir feliz, triste... Que te afecta. La música es una de las cosas más importantes de la vida.

¿Eres nostálgico?
La nostalgia me da miedo. Me asusta pensar con benevolencia en el pasado por si eso me impide avanzar. Conozco tanta gente que ha dejado de progresar por acomodarse... Ha dejado de ir a clubes, de comprar discos, de escuchar sesiones... No quiero que me pase eso. Temo que si miro mucho al pasado me ancle en él. He pasado un año viviendo en el pasado, pero he sacado mucha inspiración y motivación para el futuro. Eso me hace feliz.

Quizá por esto que cuentas de la nostalgia, la edición principal de Arkives no es la de vinilos, sino la de cd. Me sorprende bastante. Siempre hubiera pensado que elegirías el vinilo.
Es una buena pregunta. Si tuviera que elegir entre qué prefiero, si vinilo o cd, elegiría el vinilo porque es parte importantísima de mi historia. Pero, en lo que se refiere a Plastikman, solo le veo sentido para canciones sueltas. Me gustaría que la gente escuchara cada álbum de principio a fin. Y eso no se puede hacer con vinilo. La experiencia completa es en cd. Durante 77 minutos estás en mi mundo y no tienes que preocuparte por cambiar la cara del disco.

¿Cuáles dirías que son los tres hitos de la Historia de Plastikman?

El primero, Detroit. Por la ciudad, los sentimientos, mis amigos, la libertad que experimenté con mi sonido. El segundo, la Roland TB-303 Bassline y la Roland TR-606, dos máquinas que justo en el momento en que las encendí en el sótano que utilizaba como estudio en la casa de mis padres me hicieron decidir que iba a componer un disco con ellas; días más tarde nació “Sheet One”. Y el tercero, bailar en 1992 con la música de Derrick May. Tenía 22 años. Pero Derrick siempre ha sido muy importante para mí. Con 19 le conocí en un programa de radio y me dio uno de sus discos. Ese encuentro me hizo sentirle muy cerca, y más cuando llegue a casa y puse su álbum. Hasta ese momento, los DJs como él habían sido dioses; ellos estaban muy alto, yo abajo, mirándoles. Pero Derrick fue muy cercano y lo cambió todo. Me inspiró, me dio energía.

¿Antes de los sintetizadores tocaste algún instrumento tradicional?
No. Bueno, sólo en el colegio, donde teníamos que aprender saxofón.

¿El saxofón? ¡En España creo que sólo se toca la flauta en clase!
Las chicas tocaban la flauta, los chicos el saxofón. Mis primeros experimentos con la música fueron a los 16 años, cuando mi padres me regalaron un sintetizador muy simple por Navidad. No es que en aquel momento ya quisiera ser músico. Era más algo creativo. Eh, espera. ¡Me acabo de acordar que antes de eso mi madre me regaló una guitarra acústica! Pero nunca aprendí a tocarla. No podía. Quizá fue por eso por lo que luego me regalaron un sintetizador... Yo ya estaba flipado con los ordenadores, los videojuegos, me pasaba horas haciendo mis propios programas de televisión... Así que creo que entendieron que lo mío era más tecnológico.

Supongo que tienes un don. Recuerdo una portada de “Wired” con, probablemente, el mejor titular del mundo. Decía: “Richie Hawtin. Él entiende la tecnología”. Creo que no se puede expresar mejor.
Los niños hoy crecen totalmente rodeados por tecnología y están listos para vivir el mundo en su plenitud. Pero eso no le pasa a la gente que creció conmigo. Ha habido momentos en los que la tecnología me ha sobrepasado y tampoco la he entendido, pero siempre he estado un paso por delante. Aunque no entienda todos los detalles, veo un sentido global.

¿Por qué no das clases? Sería increíble.
Me encantaría. Creo que Arkives es algo así como mi primera clase para esta generación y las siguientes. Me gustaría mucho poder dar charlas sobre lo que hago y la importancia de la tecnología.

¿Y tú que has aprendido haciendo “Arkives”?
Me he dado cuenta de que tengo cierta responsabilidad de contribuir a que la música electrónica siga adelante. Quiero ver la escena electrónica creciendo. Esto me hace pensar que Plastikman siempre ha sido más popular de lo que debería ser; es una música extraña, definitivamente no es para todo el mundo. Pero, por alguna razón, ha tenido vida propia. Así que creo que tengo que aprovechar esta ventaja para hacer cosas diferentes. Sé que lo hago no es para todo el mundo, pero sé que es muy especial y quiero profundizar en ello todo lo que pueda.


martes, 7 de diciembre de 2010

Descargas de Navidad en Juno


Juno está ya de navidades. Desde el pasado 1 de diciembre, la tienda inglesa, en colaboración con Mixcloud, regala un mp3 cada día con solo compartir en twitter o facebook el enlace. Cada track está disponible 24 horas, así que si llegaste tarde ya te perdiste las cinco primeras descargas. En estos seis primeros días ya han saltado In Flagranti, Pinch o Sasse entre otros. Entérate de todo aquí:

http://www.mixcloud.com/campaigns/junodownload-advent-calendar/
http://www.junodownload.com/christmas_free_track_giveaway/?ref=cnb



sábado, 4 de diciembre de 2010

¿Nos hacemos un Big New Prinz, Andrew?


Ignoro si Andrew Weatherall nos guiña el ojo o se quita el sombrero ante Mark E.Smith. Ignoro si no tuvo suficiente con incluir Big New Prinz en el cd-mix que Soma le publicó hace 3 años en el cual se salió por completo de la tangente techno. Desconozco si Weatherall ama a The Fall por encima de todas las cosas aunque todo ahí fuera indique que sí. Lo que no pasaré por alto bajo ningún concepto es que le ha salido un remix que impresiona al más escéptico de la plaza. Tampoco me abstraeré del sospechoso regusto a The Fall que desprenden las baterías que suenan en el remix. También sé que Andrew Weatherall es un tipo especial, capaz de pasearse por géneros como si nada, desprenderse de ellos y contraatacarlos en cualquier momento. Homenaje o no, vuelve el mejor Weatherall. Juzguen ustedes mismos.




Lo cierto es que con el maxi en la mano, he tratado de buscar alguna prueba que enlace las dos partes: no aparece un tercer nombre por ningún lado, así que debo imaginar que, o bien no utiliza partes de la canción original, ya sea por la falta de derechos (acercarse a Mark Smith debe ser por lo menos complicado) porque simplemente no quiere, o es un simple guiño a una persona con altas cuotas de admiración en Inglaterra. No menos sorprendente es el giro radical que el nórdico Trentemoller -un señor que nunca fue muy de mi agrado- da a su gran grupo de seguidores. Veremos si captan el mensaje todos ellos.



jueves, 2 de diciembre de 2010

La cara oculta de Roberta Flack


Llegado un cierto momento de la vida todos necesitamos pequeñas transformaciones oxigenantes que renueven nuestras células y nos den el empuje suficiente. Algunas vienen forzadas a veces por desestructuraciones inconscientes tras un batacazo emocional, otras son simples reorientaciones mentales que cada cierto tiempo nuestros pequeños diablitos ordenan para salir adelante en situaciones de estancamiento. No estoy hablando de los yogures milagrosos que se anuncian en tv. A mí me aburre la repetición sistemática de algunas cosas de mi vida pero no puedo huir de la mayoría de ellas. En otras cosas sí puedo: elijo dónde y como quiero hacerlas. Imagino que Roberta Flack tuvo una llamada interior, quizá fuera exterior -su productor, su mánager, su marido-, y dio un giro a su carrera orientándola hacia el polo sur tras haber estado andando por el polo opuesto. Si no que alguien me explique como una señora que ha pasado 20 años de su vida grabando baladas smooth jazz, artísticamente de calado menor a pesar del éxito comercial, se arranca con este 12" de remixes. A su favor hay que decir muchas cosas también; giró años con Miles Davis y su voz es de calibre ancho. Muy ancho.

La canción original, producción del ubicuo superventas Quincy Jones, no es nada del otro mundo y tampoco es que yo sea un gran seguidor del garage house. Como esas había a patadas en esos años ochenta. Puede que el maxi tampoco sea la panacea -flojo Arhur Baker-, pero el remix de Steve Silk Hurley me parece brillante. Les dejo la descarga y pre-escucha.



Roberta Flack: Uh Uh Ooh Ohh Look Out (Steve Silk Hurley's House Mix)